Participación en el Congreso Progresista de 2010 de Guido Girardi Lavín, Senador por el Partido por la Democracia (PPD) y Presidente del Senado de Chile, con el tema "Partidos políticos y su relación con los movimientos ciudadanos". Resulta importante escuchar la historia de uno de los principales actores políticos de una sociedad para la que la democracia resulta un componente novedoso en su sistema político.
Busquemos en el debate el medio para hacer de la nuestra una sociedad más justa.
29.4.11
26.4.11
Entrevista a Dieter Nohlen sobre la situación del sistema de partidos en Perú
Dieter Nohlen, académico alemán experto en sistemas electorales y sistemas de partidos, habla sobre la situación de los partidos políticos en Perú y la atomización de su sistema. En México tenemos que preguntarnos si el camino para el fortalecimiento del Sistema Político pasa por temas como las candidaturas ciudadanas a nivel nacional o más bien tendríamos que caminar hacia el fortalecimiento del andamiaje institucional.
25.4.11
Distrito Federal, 2012*
En días recientes, los capitalinos fuimos testigos de la fuerza de la naturaleza y lo implacable que puede ser una tormenta. Como pocas veces, en tan sólo unas horas cayó una asombrosa cantidad de agua. De acuerdo con las autoridades capitalinas, el sábado 16 de abril la Ciudad de México registró una precipitación promedio de 64 milímetros , situación considerada atípica no sólo por la cantidad de lluvia, sino también por la fecha en que se presentó. La lluvia, además de los daños materiales a la infraestructura urbana y a miles de viviendas y automóviles, trajo con sí una revelación: los gobiernos de la capital han hecho muy poco para resolver los problemas que afectan a los habitantes del Distrito Federal.
Y frente a esta realidad que muestra no sólo la ineficiencia, sino también la falta de voluntad e interés de nuestros gobernantes, vale la pena comenzar a preguntarnos qué es lo que está pasando y cuál el rumbo que debemos tomar los ciudadanos. El próximo año, además de las elecciones federales donde se elegirán Presidente de la República, diputados federales y senadores, en el Distrito Federal votaremos por un Jefe de Gobierno, 16 Jefes Delegacionales y 66 diputados locales. Bien haríamos los ciudadanos en iniciar una reflexión seria y responsable que nos permita dilucidar si lo que han hechos los últimos gobernantes es lo que deseamos para nuestra Ciudad o si más bien requerimos un viraje hacia otras opciones políticas que planteen propuestas novedosas para resolver nuestros añejos problemas.
Desde 1997, cuando desapareció la figura de Jefe del Departamento del Distrito Federal y por primera ocasión los ciudadanos sufragaron para elegir a su gobernante, el Partido de la Revolución Democrática ha gobernado la Ciudad de México. En tres distintas ocasiones, sus candidatos – Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard Casaubon – han resultado triunfadores. Pero también otros dos perredistas, Rosario Robles Berlanga y Alejandro Encinas Rodríguez, han gobernado esta Ciudad como Jefes de Gobierno sustitutos. En 14 años de democracia electoral en el Distrito Federal, los capitalinos hemos contado con cinco distintos gobernantes, y probablemente en los próximos meses se sume el sexto.
A partir del argumento anterior, vale la pena plantear varias preguntas. A quienes nos han gobernado, podríamos preguntarles: ¿En verdad les interesa resolver los principales problemas de la Ciudad? ¿Han buscado la Jefatura de Gobierno para servir a los capitalinos o para tener una de las mejores plataformas electorales en sus aspiraciones de más poder? Pero nosotros mismos también tendríamos que cuestionarnos al respecto. ¿Queremos que a partir de 2012 el Distrito Federal sea gobernado por alguien que no se involucre en nuestras necesidades y aspiraciones como sociedad? ¿Perpetuaremos a quienes han incumplido sus promesas y que sólo buscan el cargo para desde ahí despegar a posiciones de mayor responsabilidad?
Más allá de los daños provocados en el Viaducto o de aquellos sufridos en el patrimonio de miles de capitalinos, las lluvias de los últimos días han provocado entre la sociedad la necesidad de iniciar un debate sobre aquello que como ciudadanos queremos para los próximos años. A lo largo de las siguientes colaboraciones habremos de plantear los hechos tangibles que nos permiten afirmar que, hasta el momento, los habitantes del Distrito Federal no hemos contado con gobernantes que estén a la altura de nuestros problemas y necesidades. Más allá de filias o fobias por las personas o sus partidos, desde Cárdenas hasta Ebrard, quienes han recibido el voto, pero sobre todo la confianza de los ciudadanos, nos han quedado a deber. Es tiempo de evaluarlos. Es tiempo de reflexionar a partir de la realidad. Es tiempo de pensar en el Distrito Federal en 2012.
* Publicado en los diarios de Organización Editorial Mexicana el 25 de abril de 2011.
24.4.11
Giovanni Sartori en el programa Espiral, de Canal 11
Interesantes reflexiones de uno de los más grandes filósofos de la política, Giovanni Sartori. En esta ocasión, bajo la conducción de Ricardo Raphael y con los comentarios de Jorge Islas, Sartori realiza una disertación sobre las principales propuestas de reformas al Sistema Político Mexicano.
23.4.11
No les importa el país*
Soy uno de esos a los que no les gusta hablar de aquello que no sabe. Estoy convencido que hacerlo significa caer en una de las más profundas deshonestidades. En este sentido, confieso que mi formación no me permite entender muchas de las cuestiones económicas que suceden en el país. Me resulta imposible explicar la evolución de las variables macroeconómicas que señalan que somos una de las primeras economías del mundo, o los principales indicadores que permiten afirmar que el rumbo del país es el indicado. Pero hasta quien no entiende de economía sabe que cuando el desempleo entre jóvenes de 15 a 29 años pasó del 0.9 por ciento en 2000 al 3.3 por ciento en 2010, algo está mal.
De acuerdo con cifras del Censo de Población y Vivienda 2010, el desempleo entre la juventud se ha triplicado sin que se perciba al gobierno asumiendo su responsabilidad y actuando en consecuencia. Al parecer, los últimos secretarios de Economía se han dedicado a cualquier cosa, menos a hacer su trabajo. Bruno Ferrari ha encontrado más satisfacción en jugar con su BlackBerry y mandar mensajes de texto, que en pensar e implementar políticas públicas que fomenten la creación de empleos y el apoyo a negocios, empresas e industrias.
Pero no todo es culpa de Ferrari. Pareciera que nuestros gobernantes no se han dado cuenta de lo importante que resulta generar programas de gobierno, pero sobre todo políticas públicas, que permitan a las personas desarrollar todo su potencial. No logran percibir que los problemas de México no se resolverán con ocurrencias e improvisaciones. Gobernar, lo hemos señalado muchas veces, es una tarea que requiere de muchas cualidades de las que, al parecer, la gran mayoría de ellos carece.
Y así, tenemos un secretario de Educación que quisiera delegar su responsabilidad en la televisión, pero que se asume como un paradigma en la construcción de los nuevos valores de la sociedad mexicana. O un secretario del Trabajo que afirma que el es “el mero mero gallo del PAN” en la candidatura a la Presidencia de la República, pero que no hace nada para mejorar las condiciones de millones de trabajadores que realizan sus labores sin capacitación, seguridad o siquiera higiene. Y ni que decir del secretario de Salud, quien dedica más tiempo y esfuerzo en construir su candidatura al gobierno de Guanajuato que en lograr la accesibilidad y la calidad en los servicios de salud.
Pero ya vienen el 2012 y de su mano las elecciones. Falta poco para escucharlos decir que, aunque no pudieron cumplir ni siquiera mínimamente como funcionarios de primer nivel, ahora que el pueblo les favorezca con su voto, harán lo necesario para sacarnos del atolladero en ellos nos metieron. Incluso, se atreverán a criticar, de forma velada, la política económica, social y de seguridad del actual gobierno y hablarán de la deuda que se tiene con los jóvenes, las mujeres, los campesinos y los trabajadores. En realidad, nada de esto les importa. Consistentemente han demostrado que lo suyo no es el gobierno o el servicio público, sino el poder y los reflectores.
Me pregunto qué tanto les preocupa a Alonso Lujambio, Javier Lozano o José Ángel Córdova, el que hoy existan 2.4 por ciento más jóvenes desempleados que tan sólo hace diez años. Me pregunto si se dan cuenta que esa juventud en el desempleo ya no cree en sus promesas y prefiere emigrar del país, incorporarse a la informalidad o incluso a la delincuencia. Me pregunto si alguno de ellos se ha dado cuenta del daño que le han hecho al país al descuidar, en la búsqueda de nuevas y más altas posiciones, áreas prioritarias para el desarrollo de cualquier sociedad.
En el 2012, los jóvenes no habremos de dejarnos seducir por el canto de las sirenas. No daremos tregua a los mentirosos. No permitiremos que triunfen a quienes no les importamos, a quienes no les importa el país.
* Publicado en los diarios de Organización Editorial Mexicana el 18 de abril de 2011.
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